Nerumarketing

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¿Quieres que tu campaña de vídeo email marketing sea más efectiva? El Neuromarketing puede ayudarte a ello, y se puede aplicar a tus emails con vídeo. Se trata de analizar las respuestas que de forma inconsciente nos da nuestro cerebro ante cualquier estímulo, en este caso el vídeo email.

¿Qué es lo que más llama la atención?, ¿Qué elementos provocan más emoción o sorpresa?, ¿En qué fijamos la mirada?, ¿Qué componentes gustan más? …

La mejor forma de buscar respuestas es la de contratar a una agencia de Neuromarketing que realice una investigación ajustada a tus necesidades, tanto para negocios dirigidos a consumidores, como a proveedores.

Los profesionales en neuromarketing relacionan las necesidades del cliente, con los objetivos de la investigación y con un estudio o diseño metodológico, con el fin de aprovechar la oportunidad que ofrece la aplicación de la neurociencia al email marketing: “El consumidor o cliente nos está dando una información privilegiada, está diciendo lo que le interesa y le atrae de nuestro producto, servicio o marca”.

Objetivos al evaluar una campaña de email marketing

Partiendo de una campaña de vídeo email marketing real, los expertos elaboran los objetivos de la investigación antes de la aprobación y realización del estudio metodológico. Se establecerían unos:

  • Objetivo u objetivos principales.

Dependiendo de lo que quiera conseguir el cliente, más conversiones, aumentar tasa de CTR, mejorar reputación, analizar la efectividad del CTA…En definitiva, analizar la eficacia de la campaña de vídeo email marketing actual.

  • Objetivos complementarios.

Se puede incluir otras metas relacionadas al objetivo principal como analizar el efecto futuro de la campaña en la website, redes sociales o landing page, determinar si la campaña es adecuada al producto o servicio, si están bien colocados los elementos dentro del email: el vídeo, texto, calls to action, con el fin de determinar el grado de éxito de la campaña.

Metodología

Una vez detallados los objetivos que se quieren conseguir, es la hora del diseño de la metodología de estudio y las técnicas a utilizar.

¿Estudio cuantitativo o cualitativo?, ¿Qué herramientas?

Es una pregunta primordial que se plantean los expertos a la hora de diseñar el método, cada tipo de estudio o herramienta tiene sus peculiaridades y se utilizan en función del tipo de estímulo y objetivos que se hayan planteado previamente. De cada uno extraeremos diferentes respuestas y, por tanto, diferentes datos.

Lo mejor es recurrir a la llamada triangulación metodológica, es decir, la utilización de más de una técnica para el problema que tenemos que investigar y los objetivos que debemos cubrir, con el fin de que los estudios tengan el mínimo margen de error posible.

En el caso de analizar la efectividad del estímulo que es una campaña de vídeo email marketing, se podría aplicar ambos estudios cualitativo y cuantitativo en combinación con herramientas como el Eye Tracking y la Electroencefalografía (mucho más económicas que una Resonancia Magnética Funcional por ejemplo).

Un estudio cuantitativo, esta se basa en recoger y producir datos objetivos, nos dice el quién, el qué y el cuánto. Ofrece la ventaja de poder comparar los datos de manera sistemática y realizar estadísticas. Por ejemplo, una encuesta online al final del vídeo email -con preguntas sencillas como “¿Qué elementos del email llaman más su atención?”- a una muestra previa escogida de unas 200 personas, mitad de ellos clientes.

Podemos medir hábitos de compra y consumo, nivel de satisfacción, notoriedad, posicionamiento e imagen de marca, la efectividad de un vídeo, un slogan o el asunto del vídeo email.

Esta encuesta se podría combinar con un ‘focus group’ (de unas 12 personas) que es un método cualitativo que sirve para lo contrario, obtener respuestas subjetivas. Se puede moderar el debate con preguntas del tipo “¿Qué os impulsa a abrir un email?”. Averiguar el porqué de una actitud, una conducta o una emoción, para descubrir sus causas subyacentes y los ‘insights’ más complejos con el fin de darles comprensión y significado.

Eye Tracking, Face coding o Electroencefalografía

Falta el tercer vértice del triángulo, la utilización de las técnicas de medición biométricas o cerebrales. En este caso una buena combinación sería: Eye Tracking y Electroencefalografía o EEG.

Se escogería para ello una muestra de un tamaño adecuado a las herramientas elegidas, unas 30 personas, y su perfil dependería del target al que se dirija: edad, sexo, perfil y lugar de procedencia son los principales factores a tener en cuenta.

Eye Tracking

Permite estudiar el comportamiento y la cognición sin medir la actividad cerebral, pero sí en aquello en lo que el sujeto está mirando, el tiempo y cambios en la dilatación de su pupila mientras se enfrenta a una serie de estímulos.

Se puede obtener información acerca de los estímulos tanto de vídeo como de texto que más llaman la atención – en rojo- con el fin de tomar decisiones acerca de si está bien colocado el botón de compra dentro del vídeo email por ejemplo.

Electroencefalografía o EEG

La EEG mide la asimetría de ondas cerebrales entre el hemisferio derecho y el izquierdo. La actividad en la zona izquierda del cerebro se ha relacionado con estados emocionales positivos o el deseo de acercarse a un objeto (o persona). En el caso del vídeo email marketing, a actividad cerebral nos podría dar respuesta sobre qué elementos generan mayor engagement.

Recomendaciones

Tan solo quedaría la interpretación de los datos extraídos de las diversas técnicas y la conclusión final del informe, en la que los expertos en neuromarketing suelen incluir una serie de recomendaciones.

Una serie de consejos para que los clientes lleven a cabo acciones de mejora que ayuden a conseguir o mejorar los objetivos preestablecidos en la actual y futuras campañas de vídeo email.

Y es que como dice el experto Jürgen Klaric “Un error bien atendido, es la mejor oportunidad para fidelizar a cualquier cliente”.